Cuando hablamos de alimentación, no solo hay que tener en cuenta los aspectos sensoriales y los motores, también es importante la 𝗜𝗡𝗙𝗟𝗘𝗫𝗜𝗕𝗜𝗟𝗜𝗗𝗔𝗗. Nos encontramos con
Cada lengua, cada frenillo y cada movimiento dentro de la boca cuentan una historia sobre cómo hablamos, respiramos, dormimos o nos alimentamos.Detrás de todo esto,
Desde que nacemos, estamos expuestxs a diferentes situaciones comunicativas: llorar cuando tenemos hambre, llevar de la mano cuando queremos coger algo que no alcanzamos, reír